Un contrabandista convirtió sus propias botas en caja fuerte. Este martes, agentes de la Receita Federal en Foz de Iguazú descubrieron el insólito método durante un control en el Puente de la Amistad.
Los federales revisaban un vehículo procedente de Ciudad del Este cuando notaron que el conductor caminaba de forma extraña, casi rígida. Esa pista bastó para desconfiar. Al examinar sus botas, hallaron ocho ampollas de tirzepatida escondidas en las suelas, un compartimiento improvisado que pasaba inadvertido ante los escáneres convencionales.
La frontera entre Brasil y Paraguay concentra a diario ese tipo de ingenio: suelas huecas, dobles fondos, prendas que ocultan mercancía valiosa. La Receita Federal no reveló si el hombre transportaba fármacos en otros compartimientos ni confirmó su destino final.
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